Desde un domingo en la Catedral de Murcia, Inmaculada González Imbernón recuerda la lección de Aristóteles sobre la eudaimonía: la felicidad no es algo que aparece, sino algo que se construye con hábitos, decisiones y coherencia día a día. No depende de lo que tenemos ni de que todo sea perfecto, sino de cómo decidimos vivir.

Buenos días ❤️ Qué tal, ¿cómo estáis? 😊 Yo comenzando el domingo con una visita a la Catedral de Murcia, un paseo tranquilo y un buen desayuno… ¿para qué más? ☕🚶‍♂️ A veces buscamos grandes planes, grandes logros o grandes cambios, y se nos olvida que la felicidad suele estar mucho más cerca de lo que pensamos. Más simple. Más cotidiana. Aristóteles lo resumía de una forma brillante…. "La felicidad no es algo hecho. Viene de tus propias acciones." Y qué verdad tan actual. Aristóteles entendía la felicidad (eudaimonía) no como un momento puntual, sino como una forma de vivir: el resultado de hábitos, decisiones y coherencia a lo largo del tiempo. No es algo que aparece, es algo que se construye. No depende de lo que tenemos, ni de lo que vendrá, ni siquiera de que todo sea perfecto. Depende de lo que hacemos hoy. De cómo decidimos vivir momentos como este domingo: con calma, con intención, con presencia. Quizá no se trata de hacer más, sino de hacer mejor. De elegir bien en lo pequeño. Os deseo de corazón un feliz día 💛 Feliz domingo !!