Desde Alicante, un domingo, Inmaculada González Imbernón analiza "Human" de Rag'n'Bone Man como un ensayo sobre responsabilidad y límites en empresa y en la vida. La canción rompe el mito del líder infalible: "I'm only human after all" no es una excusa, sino una llamada a distinguir responsabilidad de omnipotencia, y a sustituir la lógica del culpable por la del aprendizaje.

Feliz domingo ! ❤️ Espero que estéis pasando un buen domingo. Desde Alacant, La playa está preciosa y justo estoy analizando esta canción: Human, de Rag'n'Bone Man. Si la escuchas con atención, Human no es solo una canción potente….es casi un pequeño ensayo sobre responsabilidad y límites. La letra gira alrededor de algo que en empresa y en la vida cuesta aceptar…, no podemos con todo. Vivimos en una cultura que glorifica al "superhéroe": el líder que nunca falla, el emprendedor que siempre acierta, la persona que lo controla todo. Pero la canción rompe ese mito con una frase muy simple: I'm only human after all. Y ahí está lo interesante. No es una excusa para no responsabilizarse. Es justo lo contrario. Es una llamada a distinguir entre responsabilidad y omnipotencia. En muchos equipos y organizaciones se confunden ambas cosas: se exige control absoluto sobre variables que nadie puede controlar realmente. La canción también habla de otro fenómeno de la necesidad de encontrar culpables. Cuando algo falla, el instinto inmediato suele ser señalar a alguien. Pero las organizaciones que maduran hacen algo distinto: analizan sistemas, decisiones, procesos. Cambian la lógica del "culpable" por la del "aprendizaje". 🧠 Desde un punto de vista personal también tiene una lectura interesante. Muchas veces cargamos expectativas imposibles: ser perfectos en el trabajo, en las relaciones, en los proyectos… y cuando algo se rompe aparece la sensación de fracaso. Human plantea algo mucho más inteligente: aceptar la imperfección como parte del proceso. No para conformarse, sino para evolucionar sin la presión absurda de tener que ser infalibles. Curiosamente, los proyectos más sólidos —y también las personas más interesantes— suelen construirse así: con ambición, sí… pero con una comprensión muy clara de lo que significa ser humano.