"Sé tú mismo; los demás puestos ya están ocupados." Oscar Wilde inspira la reflexión de Inmaculada González Imbernón sobre claridad de objetivos y una fórmula que acompaña su trabajo cada día: resultado = dirección × consistencia.

Buenos días, ¿qué tal, cómo estáis? Prometo que esto no es otro post de lunes motivacional… o quizá un poco sí. 😉 'Sé tú mismo; los demás puestos ya están ocupados.' — Oscar Wilde Siempre me ha hecho gracia esta frase, pero con el tiempo le he ido encontrando más verdad de la que parece. En mi día a día, entre números, decisiones y empresa, hay algo que tengo cada vez más claro …cuando sabes cuál es tu objetivo, todo se ordena. No es que desaparezcan las dudas, es que pesan menos. En finanzas se ve muy claro. Cuando no tienes un objetivo definido, cualquier camino parece válido… y ahí es cuando te pierdes. Pero cuando lo tienes claro, incluso equivocarte forma parte del proceso, no del caos. 🧠Y aquí es donde conecto mucho con la idea de Oscar Wilde de que no se trata de encajar, sino de tener criterio propio. El 'camino correcto' no es el que te dicen, es el que entiendes. El que analizas paso a paso. El que decides recorrer sabiendo por qué. Las empresas que funcionan no son las que más imitan, sino las que tienen claro quiénes son y a dónde van. Y las decisiones financieras, igual: coherencia antes que perfección. Hay una lógica muy sencilla que siempre me acompaña, incluso sin decirla en voz alta: resultado = dirección × consistencia 📊 Si la dirección no está clara, da igual cuánto hagas. Si la consistencia falla, tampoco llega. Yo, personalmente, cada vez intento complicarme menos 👉objetivo claro, decisiones conscientes y estilo propio. No es magia. Pero funciona.