La moda siempre ha sido más que tela, costuras o tendencias: es relato. Inmaculada González Imbernón analiza el Gucci Horsebit Loafer de 1953 —un simple mocasín con un herraje ecuestre— como símbolo del poder del storytelling de marca: una pieza, un símbolo, una historia que Wall Street adoptó, Hollywood elevó y que décadas después sigue contándose. Las empresas que entienden esto no comunican, construyen memoria.
Buenas tardes queridos seguidores/as❤️ La moda siempre ha sido más que tela, costuras o tendencias. Es relato.
Mucho antes de los algoritmos, ya existían los cuenta cuentos. En las plazas, en las cortes y en los mercados. Personas que entendían algo fundamental… quien controla la historia, controla la percepción. Hoy lo llamamos narrativa de marca. Antes era simplemente historia. No podemos vivir sin ella. La historia nos construye. Nos explica. Nos conecta. Pero también nos recuerda que cada época tiene sus propios narradores… y también sus propias autocracias. 👉 Porque cuando una sola voz domina el relato, deja de ser historia y empieza a ser propaganda.
Por eso las grandes marcas no venden productos. Venden relatos que sobreviven al tiempo. Gucci no es solo una casa de moda fundada en 1921. Es un relato de artesanía italiana, exceso, caída, reinvención y cultura pop. Y a veces, una sola prenda puede cambiar la historia.
En 1953, Gucci lanzó el Horsebit Loafer: un mocasín elegante con un pequeño herraje inspirado en el mundo ecuestre. Nada estridente. Nada revolucionario… aparentemente. 👉 Sin embargo, ese detalle metálico convirtió un simple zapato en un símbolo de estatus global. Wall Street lo adoptó. Hollywood lo elevó. Décadas después sigue siendo uno de los diseños más reconocibles de la moda.
Una pieza. Un símbolo. Una historia que sigue contándose.
Las empresas que entienden esto no comunican…. construyen memoria. Y aquí está la ironía de nuestro tiempo: tenemos más canales que nunca… pero seguimos necesitando lo mismo que hace mil años. Un buen cuento. Un buen narrador. Y una historia que merezca ser recordada.
Después de todos los discursos, informes y estrategias… una imagen sigue valiendo más que mil palabras.
Inmaculada González Imbernón